¿Sabías que...?


¿... Nuestro héroe está loco sólo "a medias"?

La locura de don Quijote ha sido descrita como monomanía, es decir, como una especie de obsesión centrada en la deformación de la realidad para adaptarla al mundo idealizado de los libros de caballerías. Al principio de la novela, parece un personaje burlesco y disparatado que poco futuro podía tener en una novela extensa. Pero, poco a poco, se va precisando su personalidad y aclarando su peculiar locura: el caballero se comporta como una persona mesurada y culta, de conversación agradable y amena; sin embargo, en cuanto algo tiene que ver con los libros de caballerías, se activa su enfermedad y comienzan los comportamientos absurdos. De todas formas, en la segunda parte de la obra, don Quijote ve la realidad tal cual es, y suelen ser quienes lo rodean los que la deforman, sea para reírse de él (como los duques) o para ayudarle (como el bachiller Sansón Carrasco o el mismo Sancho).








¿... El realismo del Quijote es sólo parcial?


A pesar de que Cervantes defendió siempre que una obra de arte ha de parecer creíble, el Quijote plantea algo imposible: semejante personaje esperpéntico, que habría supuesto un peligro para cualquiera que se cruzase con él, no habría durado demasiado cabalgando por los campos manchegos, pues no habría tardado en ser capturado (o asaeteado, como dice Francisco Rico) por la Santa Hermandad. Observa que entre otros disparates, deja libre a un montón de delincuentes que habían sido condenados por la justicia.














¿... Es uno de los libros más leídos en Rusia?


Por lo visto, se trata de una historia y de unos personajes
que han conectado muy bien con la forma de pensar y
sentir de los lectores rusos. Al margen de este hecho,
durante mucho tiempo se consideró a don Quijote un
personaje próximo a los ideales que defendían anarquistas o
comunistas; la escena en que el caballero libera a los condenados a galeras se interpretaba como un acto de
defensa de la libertad en contra de la opresión de los
poderosos. Lo más seguro es que, para Cervantes, esa
liberación es uno de los disparates más graves cometidos
por su personaje.







¿... Muchos lectores consideran el Quijote como una obra divertida, llena de humor y de episodios que provocan la sonrisa?

En efecto, muchos lectores del Quijote, especialmente extranjeros, consideran que es una lectura llena de
situaciones divertidas, en las que un personaje
estrafalario recorre caminos en busca de aventuras
de final no siempre feliz, pero que provocan la sonrisa
y la complicidad del lector. Aunque se compadecen del personaje - al que le suceden mil y una desgracias -, en realidad esas desventuras no son más que una parodia
de los héroes que aparecen en las novelas de caballerías.
Y una buena parodia es siempre divertida.















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